Dependencia tecnológica
Cada componente propietario que se adopta es una atadura que dificulta la evolución futura.
Cuando una organización empieza por la implementación en lugar de por la estrategia, las consecuencias son predecibles y, a menudo, costosas.
PRINCIPIO
Las organizaciones que empiezan por el «cómo» antes del «qué» y el «por qué» terminan pagando el doble por la misma funcionalidad.
En los últimos años, esta cuestión ha pasado de ser un tema técnico a convertirse en una decisión estratégica. Pero hay una confusión de fondo que conviene señalar: confundir el medio con el fin.
Cuando una organización declara que su estrategia tecnológica es seguir una moda sin contexto, está saltándose un paso fundamental. La tecnología no es la estrategia. Es una consecuencia de ella.
El problema no es la tecnología. El problema es cuando la tecnología define la estrategia en lugar de ser una consecuencia de ella.